El camino hacia viviendas con consumo energético casi nulo

25 Febrero · 2020

Vivimos en un planeta de recursos limitados, en el que, a pesar del gran desarrollo tecnológico alcanzado, aún está pendiente el reto de hacer posible el desarrollo humano sostenible. Una meta que solo alcanzaremos de la mano de la eficiencia energética, las energías limpias y la arquitectura bioclimática. 


Evolucionar hacia un consumo energético reducido es una cuestión ambiental, el cambio climático y la limitación de los recursos no renovables obligan a las sociedades a reinventar las pautas de consumo. Pero también se trata de una cuestión económica, ya que la energía es cada vez más cara, y la mayor parte de la población no puede permitirse mantener el gasto energético que hace unos años sí podía. 


En Europa, el consumo energético de los edificios representa un 40% del consumo total de energía, y un 75% de esta energía se produce a partir de combustibles fósiles. El sector residencial se enfrenta por tanto a un reto importante: mantener y superar los niveles de bienestar y desarrollo, mediante el uso de fuentes de energía renovables y la aplicación de la eficiencia energética.

 

La apuesta europea por el ahorro energético

La Unión Europea ha señalado el camino de la sostenibilidad mediante la Directiva (UE) 2018/844 para reducir las emisiones de gases invernadero y de otras sustancias contaminantes provenientes de los edificios. La trasposición de la directiva en las legislaciones de los países miembro, como es el caso de España, debe entrar en vigor antes del 25 de junio de 2020 en el caso de las obras privadas. Esto implica que todas las obras nuevas deben contar con un consumo de energía casi nulo o NZEB, como se la ha dado a llamar por sus siglas en inglés (Nearly Zero Energy Buildings).


Esta normativa europea afecta a todos los edificios de obra nueva, pero solo tiene en consideración, por el momento, a la energía primaria que consumen los edificios. La energía primaria se corresponde con el consumo energético de los sistemas de climatización, iluminación y el agua corriente sanitaria. Por lo que el gasto en electricidad que producen los electrodomésticos dentro de cada vivienda no computa para la normativa europea. 

ahorro en consumo energético-min.jpg

Cómo logramos un consumo casi nulo

La inminente entrada en vigor de esta normativa para las obras nuevas supone un impulso práctico de las nuevas tecnologías y sistemas que ayudan a reducir el consumo de energía primaria. Pero ¿qué factores son los que nos permitirán alcanzar el consumo casi nulo? Los nuevos sistemas de climatización, la autogeneración de energía y la arquitectura bioclimática son los principales aliados para cumplir con la normativa, reducir el impacto ambiental de las obras nuevas, y conseguir un ahorro sustancial en las facturas de suministros energético.


Según los datos del Ministerio de Industria, Energía y Turismo y del Instituto para la Diversificación de y Ahorro de Energía (IDEA), el agua caliente, la calefacción y el aire acondicionado pueden llegar a representar hasta el 70% de la energía consumida en la vivienda.


Los nuevos sistemas de climatización, calefacción y aire acondicionado inteligentes pueden ayudar a mejorar el consumo limitando y auto programando su uso, de este modo solo permanecen activos cuando son realmente necesarios. Además de los sistemas de climatización clásicos, la aparición de nuevas tecnologías como los recuperadores de calor, ayudan a multiplicar la eficiencia energética. Estos aparatos permiten ventilar los edificios sin que apenas se produzca pérdida de calor por la renovación del aire.


Además de disminuir el consumo, la auto generación de energía a través de sistemas instalados en los propios edificios obra nueva, puede ayudar a inclinar la balanza del consumo. Las placas solares son un buen ejemplo, ya sean fotovoltaicas, térmicas o termodinámicas, pueden aportar la energía que necesitamos para hacer un hogar sostenible. La aerotermia es un sistema que a través de una bomba de calor consigue aprovechar la energía del aire exterior y recuperarla para ser usada como calefacción, agua caliente o aire acondicionado. Este sistema puede suponer un ahorro de hasta un 78% de la energía.


Quizás te puede interesar:



Por su parte, la arquitectura bioclimática aplicada en las obras nuevas demuestra que la eficiencia energética comienza con el diseño de las viviendas. La arquitectura bioclimática se basa en la construcción de edificios incorporando una perspectiva climática desde los cimientos. El objetivo es aprovechar el sol, la lluvia, la vegetación y el viento para disminuir el impacto ambiental de las viviendas, y mejorar su eficiencia energética. Para ello, en la arquitectura bioclimática la orientación de la vivienda es fundamental: una casa orientada al sur y al este necesitará menor inversión energética que con cualquier otra orientación en nuestro país. Del mismo modo, aprovechar las brisas de verano y proteger el edificio de los vientos invernales puede suponer un gran ahorro energético. Las sombras de los árboles, y otros factores ambientales también contribuyen silenciosamente a modificar el gasto energético de una vivienda.


Con estos tres sistemas, las tecnologías de climatización, la autogeneración de energía, y la arquitectura bioclimática, las casas del futuro son ya una realidad. Con su implantación en las obras nuevas, además de cumplir con la normativa europea y reducir los gastos económicos, el medio ambiente también recibirá un respiro. 

CONTACTO

Si crees que tu futuro hogar puede estar en una de nuestras promociones, no lo dudes, déjanos tus datos y nos pondremos en contacto contigo.

La Tranquilidad de acertar

He leído y acepto la política de privacidad

¿Quieres que te llamemos?

He leído y acepto el tratamiento de datos personales

Contactaremos contigo
en menos de 24 horas.

El presente sitio web podrá utilizar cookies para mejorar tu experiencia de usuario. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Para más información sobre las cookies utilizadas y su desactivación pincha aquí