Piscinas de sal

10 Marzo · 2020

Las piscinas de sal son una alternativa divertida y saludable frente a las piscinas de cloro tradicionales. Además de los numerosos beneficios que aportan a la salud, las piscinas de sal son fáciles y económicas de mantener, por eso es cada vez más común encontrar este tipo de edificaciones en las promociones de obra nueva, las urbanizaciones de vecinos, e incluso en todo tipo de resorts y gimnasios. 

Las piscinas de agua salada se han convertido en tendencia durante los últimos años, te explicamos todos los aspectos que debes tener en cuenta para conocer a fondo cómo funcionan, cuáles son sus ventajas, y qué mantenimiento requieren. 

¿Cómo funcionan las piscinas de sal?

Las piscinas de agua salada se diferencian de las tradicionales en el método que utilizan para mantener el agua en buen estado. Todas las piscinas además de tener un sistema de filtrado para eliminar las impurezas más grandes y mantener el agua oxigenada y fresca, necesitan incorporar un sistema de desinfección del agua, para evitar la proliferación de bacterias, algas, y otros microorganismos. Normalmente la desinfección tanto del agua como de los elementos de la piscina, se llevan a cabo mediante agentes químicos como el cloro, el bromo y el peróxido de hidrógeno, siendo el cloro el sistema más habitual en las piscinas domésticas y urbanizaciones de obra nueva. 

El cloro se encuentra en forma de gas en la naturaleza, por eso para poder agregarlo a las piscinas, ya sea de forma líquida o en forma de pastillas, es necesario agregar al cloro diversos productos químicos y estabilizantes. Estos químicos con el tiempo se van acumulando en el agua, y hacen indispensable renovar el agua de la piscina cada cierto tiempo. 

Las piscinas de sal, en vez de utilizar cloro adulterado, fabrican su propio cloro mediante un proceso llamado electrólisis salina, evitando de esa manera los productos químicos innecesarios para mantener el agua en condiciones.

La electrólisis es fue descubierta por primera vez en 1834 por el físico inglés Michael Faraday, pero la investigación de sus aplicaciones se desarrolló principalmente en Australia, donde hoy cuenta con un nivel de implantación cercano al 99%. El proceso de electrólisis salina en las piscinas de las urbanizaciones y los chalets se lleva a cabo mediante un dispositivo llamado clorador salino. Este equipo permite separar el cloro del sodio que compone la sal a través de una corriente continua. De ese modo, el cloro natural extraído de la sal se mezcla con el agua desinfectándola, y se mantiene en ese estado durante unas horas, actuando como desinfectante. Pasado ese período de tiempo, las moléculas se vuelven a unir formando nuevamente la sal. Eso implica que la sal no se consume, sino que se transforma una y otra vez, por lo que no es necesario añadir sal periódicamente como si fuera un consumible.

piscina de sal

Con respecto al mantenimiento al menos una vez al año sí es aconsejable comprobar los niveles de sal, debido a las pérdidas naturales del mineral que se ocasionan bien por salpicaduras fuera de la piscina, o por el agua que sacamos de la piscina las personas al salir de ella. 

Para que este sistema sea eficaz contra las bacterias, hongos y otros microorganismos es necesario que la piscina tenga entre 3 y 6 gramos de sal por cada litro de agua, que tendremos que agregar la primera vez que la pongamos en funcionamiento. Aunque la presencia de sal no pasará desapercibida, tampoco será tan evidente como en el agua de mar. Para hacernos una idea, las concentraciones de sal del Mar Mediterráneo alcanzan 35 gramos por litro de agua. 

 


Quizás te puede interesar:


Ventajas de las piscinas de sal

Las piscinas de agua salada, además de su cómodo mantenimiento tienen una serie de ventajas que las convierten en especialmente atractivas para el uso doméstico y en urbanizaciones de obra nueva.

●    Se elimina la necesidad de utilizar productos químicos innecesarios para mantener el agua desinfectada
●    La experiencia de baño mejora considerablemente frente al cloro artificial, ya que la sal no irrita los ojos - de hecho, un colirio contiene mayor proporción de sal que una piscina salada- y además evita la sequedad de la piel producen los productos químicos. 
●    El agua salada aumenta ligeramente la capacidad de flotación, haciendo el baño más divertido para los pequeños, y aportando mayor facilidad de movimiento para las personas mayores. 
●    Mejora la circulación de la sangre, alivia los dolores reumáticos y musculares, y elimina las toxinas de la piel. 

Con todas estas ventajas no es de extrañar que casi todas las construcciones de obra nueva cuenten ya con este método a la hora de incluir una piscina en las urbanizaciones. Contar con los beneficios del mar en casa, es mucho más fácil de lo que en un principio se podría pensar.

 

CONTACTO

Si crees que tu futuro hogar puede estar en una de nuestras promociones, no lo dudes, déjanos tus datos y nos pondremos en contacto contigo.

La Tranquilidad de acertar

He leído y acepto la política de privacidad

¿Quieres que te llamemos?

He leído y acepto el tratamiento de datos personales

Contactaremos contigo
en menos de 24 horas.

El presente sitio web podrá utilizar cookies para mejorar tu experiencia de usuario. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Para más información sobre las cookies utilizadas y su desactivación pincha aquí